La discriminación por edadismo se consolida como una barrera invisible que afecta al acceso a servicios básicos, al trato sanitario y a la participación ciudadana, en un país que paradójicamente envejece a pasos agigantados.
Desde septiembre, el Ayuntamiento de Madrid pondrá en marcha Paloma 2.0, una herramienta con inteligencia artificial diseñada para detectar y prevenir la soledad no deseada entre personas mayores.