Impulso público a los puertos para las energías renovables marina

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Las energías renovables marinas

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El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico ha puesto en marcha la primera convocatoria de ayudas destinada a adaptar físicamente infraestructuras portuarias de titularidad estatal con el objetivo de facilitar el despliegue de las energías renovables marinas.

Esta iniciativa cuenta con una dotación económica de 212 millones de euros procedentes de los fondos europeos Next Generation EU y supone un paso decisivo para preparar a los puertos españoles ante el desarrollo de nuevas tecnologías energéticas vinculadas al mar.

Las ayudas se enmarcan dentro del denominado Programa Port-Eolmar, una herramienta diseñada para fortalecer las capacidades logísticas y operativas de determinados puertos de interés general. El fin último es que estas infraestructuras puedan dar soporte al crecimiento de la eólica marina offshore, así como a otras tecnologías emergentes como la energía mareomotriz o la undimotriz, entre otras soluciones de energías renovables marinas.

Un programa estratégico para reforzar la cadena de valor de las energías renovables marinas

El Programa Port-Eolmar no solo persigue la mejora física de los puertos, sino que aspira a consolidar una cadena de valor nacional vinculada a las energías renovables marinas. La intención es fomentar la creación de una industria auxiliar sólida, competitiva tanto en el ámbito europeo como en el global, capaz de generar empleo y atraer inversión privada a largo plazo.

La gestión de esta línea de ayudas corresponderá al Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), organismo dependiente del propio Ministerio. La convocatoria se integra en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR) y se desarrollará bajo un régimen de concurrencia competitiva, lo que implica que los proyectos presentados competirán entre sí en función de criterios previamente establecidos.

El proceso de selección priorizará aquellos proyectos estratégicos que obtengan una mejor valoración técnica y económica. Estos deberán desarrollarse en puertos estatales de interés general y se distribuirán atendiendo a las distintas regiones y subregiones marinas tanto del Atlántico como del Mediterráneo. Para garantizar un equilibrio territorial, la convocatoria establece una preasignación presupuestaria específica para cada una de estas áreas.

Los fondos disponibles permitirán financiar infraestructuras singulares situadas en emplazamientos estratégicos, relevantes tanto para el mercado nacional como para el internacional. En concreto, se apoyarán actuaciones que incrementen de forma significativa las capacidades logísticas portuarias mediante la construcción o adaptación de muelles, así como de superficies operativas en las zonas traseras de los puertos, junto con los servicios generales necesarios para su puesta en funcionamiento.

Las inversiones subvencionables deberán ejecutarse exclusivamente en la denominada Zona I de los Puertos de Interés General, es decir, en los espacios de agua abrigados que forman parte de sus zonas de servicio. Esta limitación busca asegurar que las actuaciones se desarrollen en áreas adecuadas desde el punto de vista operativo y ambiental.

Además, la convocatoria establece condiciones estrictas para poder optar a las ayudas. Como requisito excluyente, los proyectos presentados por las autoridades portuarias deberán estar vinculados a un proyecto industrial sólido relacionado directamente con el desarrollo de la cadena de valor de las energías renovables marinas. Dicho proyecto industrial deberá implicar una inversión comparable o superior al importe de la ayuda solicitada y contar con una vigencia mínima de diez años.

Papel del sector privado y criterios de evaluación

Los desarrollos industriales asociados a las infraestructuras portuarias serán impulsados por operadores privados, que deberán obtener los correspondientes títulos concesionales a través de procedimientos sujetos a concurrencia. Estas concesiones estarán ligadas a las nuevas infraestructuras creadas gracias a las ayudas públicas, reforzando así la colaboración público-privada.

En la evaluación de las propuestas de energías renovables marinas, el IDAE tendrá en cuenta diversos criterios, entre ellos el grado de madurez del proyecto, las capacidades logísticas previstas, el impacto positivo en términos de empleo, la solidez del planteamiento industrial, el número de puertos implicados y la viabilidad del plan económico. Asimismo, todos los proyectos deberán cumplir con el principio de “no causar un daño significativo” al medioambiente, conocido como DNSH.

Plazos, financiación y objetivo final

Una vez resuelta la convocatoria, los proyectos seleccionados dispondrán de un plazo máximo de 48 meses para su ejecución. Las ayudas se concederán en forma de subvención directa a las autoridades portuarias, que se hará efectiva de manera definitiva tras verificarse la correcta ejecución de las actuaciones, la justificación de los costes subvencionables y el cumplimiento de los compromisos de inversión industrial asociados.

El objetivo final de esta iniciativa es que los puertos beneficiarios se conviertan en auténticas bases logísticas para todas las fases del desarrollo de las energías renovables marinas. Esto incluye la construcción, el montaje, la puesta en marcha, la reparación y el mantenimiento de futuros parques eólicos marinos y otras instalaciones similares. Para ello, se crearán líneas de atraque y superficies de trabajo adecuadas para grandes buques, aerogeneradores, plataformas flotantes y fijas de gran tamaño, así como para la maquinaria logística necesaria en cada etapa del proceso.

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