La biodiversidad del suelo reduce patógenos en cultivos y mejora la seguridad alimentaria

EmailFacebookTwitterLinkedinPinterest
Un científico recoge muestras del terreno

Lectura fácil

La salud de nuestra civilización podría depender de lo que ocurre bajo nuestros pies. Un hito científico sin precedentes ha revelado que la biodiversidad del suelo actúa como un auténtico "escudo natural" capaz de frenar la proliferación de microorganismos dañinos. Según dos estudios internacionales publicados este miércoles, en los que ha tenido una participación destacada el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), la riqueza de vida microscópica en la tierra es nuestra mejor defensa contra enfermedades que afectan tanto a la agricultura como a la salud de las personas.

La investigación, coliderada por el Instituto de Recursos Naturales y Agrobiología de Sevilla (Irnas-CSIC), ha permitido configurar el "primer atlas global de patógenos bacterianos del suelo". Para lograrlo, los científicos analizaron 1.602 muestras procedentes de 59 países, mapeando la presencia de bacterias peligrosas en diversos ecosistemas. La conclusión es clara: aquellos entornos donde la microbiota es más activa y variada presentan una prevalencia significativamente menor de patógenos.

Un freno natural para las infecciones en cultivos y humanos

El impacto de la biodiversidad del suelo se manifiesta en dos frentes críticos. Por un lado, los resultados publicados en la revista 'Nature Communications' demuestran que una mayor variedad de microorganismos frena de forma drástica las infecciones bacterianas en cultivos estratégicos, tales como el tomate o el arroz. Esto supone un avance fundamental para la seguridad alimentaria mundial, al reducir la dependencia de químicos y confiar en la resiliencia biológica del propio terreno.

Por otro lado, el trabajo difundido en 'Cell Host & Microbe' traslada este hallazgo al ámbito de la medicina. El estudio confirma que la biodiversidad del suelo protege contra patógenos humanos de alta peligrosidad, como los responsables de la tuberculosis o la salmonelosis. Los autores subrayan que el suelo no es simplemente un soporte físico inerte, sino un sistema vivo que determina el riesgo de aparición de nuevas enfermedades infecciosas.

La microbiota como barrera biológica estratégica

El investigador del Irnas-CSIC, Manuel Delgado-Baquerizo, y su equipo han trabajado junto a instituciones internacionales como la Western Sydney University. Los expertos comparan la defensa del suelo con el sistema inmunológico humano. Según la coautora Míriam Muñoz Rojas, así como la microbiota de nuestra piel o tracto digestivo nos protege, una biodiversidad del suelo rica evita que los patógenos se establezcan y proliferen al competir por recursos y espacio.

Sin embargo, el estudio también lanza una advertencia. Los patógenos bacterianos son especialmente frecuentes en ecosistemas húmedos, como zonas tropicales y templadas, y se muestran particularmente abundantes en los suelos agrícolas intensivos. Esta realidad pone de manifiesto que, si no cuidamos la biodiversidad del suelo, estamos dejando una puerta abierta para que microorganismos peligrosos colonicen nuestras fuentes de alimento.

Hacia un enfoque 'One Health' ante el cambio climático

Este descubrimiento se enmarca perfectamente en el enfoque global ‘One Health’ (Una Sola Salud), que entiende que la salud de los humanos, los animales y las plantas está intrínsecamente conectada con la salud de los ecosistemas. Promover prácticas agrícolas sostenibles que restauren la biodiversidad del suelo no es solo una cuestión de ecologismo, sino una prioridad de salud pública y estabilidad económica.

Finalmente, la investigación advierte de que el cambio climático podría alterar este equilibrio. El aumento de la humedad y la temperatura en ciertas regiones creará condiciones favorables para los patógenos. Por ello, los científicos defienden la necesidad urgente de integrar la vigilancia de la biodiversidad del suelo en las estrategias nacionales de seguridad alimentaria y vigilancia ambiental. Solo protegiendo la vida oculta bajo la tierra podremos garantizar un futuro saludable sobre ella.

Añadir nuevo comentario