Los españoles pasan más de cuatro horas al día conectados a sus dispositivos móviles, sobre todo a través de redes sociales, vídeos y servicios digitales. El uso del teléfono es muy intenso y muchos usuarios reconocen una fuerte dependencia.
Aplicar medidas de “alargascencia” que permitan duplicar la vida útil de teléfonos móviles y ordenadores portátiles evitaría expulsar a la atmósfera hasta 28 millones de toneladas de CO2 equivalente hasta 2040, lo que equivale a las emisiones anuales de 17.000 automóviles.
Vivir en la sociedad de la hiperconectividad nos ha traído ventajas, pero también inconvenientes para la salud mental como la ansiedad y la adicción. Entre tanta sobreestimulación, hay quienes prefieren aislarse. ¿Por qué lo hacen?