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Fundación ONCE e iPlay Urban han decidido dar un nuevo paso conjunto para transformar los parques infantiles en verdaderos espacios de inclusión. La renovación de su alianza estratégica marca una nueva etapa para ambas entidades, que ven en el juego una herramienta esencial de desarrollo y cohesión social. Con este acuerdo, ambas organizaciones se proponen eliminar las barreras que aún persisten en muchos entornos urbanos y garantizar que todos los niños, sin excepción, puedan disfrutar de los parques en igualdad de condiciones.
Un compromiso con la accesibilidad y el derecho a jugar
El objetivo compartido por Fundación ONCE e iPlay Urban es claro: convertir los parques infantiles en lugares seguros, accesibles y enriquecedores que promuevan el desarrollo físico, sensorial y emocional de todos los niños. Según datos facilitados por ambas entidades, este tipo de instalaciones no solo benefician a los pequeños con discapacidad, sino también a sus familias, al fomentar la convivencia, la empatía y la educación inclusiva desde la primera infancia.
La iniciativa se basa en un principio universal reconocido por la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño: el derecho al juego. Fundación ONCE recuerda que garantizar este derecho implica adaptar los entornos para que ningún niño quede excluido por motivos físicos, sensoriales o cognitivos. Gracias a la colaboración con iPlay Urban, empresa especializada en diseño y equipamiento urbano accesible, se está avanzando en el desarrollo de espacios que invitan a todos a participar de forma activa.
El acuerdo se estructura en torno a tres pilares fundamentales que definen la filosofía de ambos socios:
- Eliminación de barreras en el juego: los nuevos parques infantiles incorporan elementos y estructuras adaptadas a diferentes tipos de capacidad, con pavimentos seguros, rampas, columpios de acceso universal y zonas de descanso pensadas también para los acompañantes.
- Diseño para la autonomía: se busca que los niños puedan moverse y jugar por sí mismos de manera independiente, reforzando su autoestima y confianza. El concepto de “autonomía lúdica” cobra un papel central, ofreciendo experiencias donde la seguridad y la libertad se equilibran.
- Cohesión social desde la infancia: los parques infantiles inclusivos se conciben no solo como zonas de ocio, sino como espacios educativos en los que se aprende a convivir con la diversidad. Jugar juntos se convierte en una forma temprana de crear comunidades más inclusivas y conscientes.
El Canòdrom de Barcelona: un ejemplo inspirador
Uno de los ejemplos más representativos de esta colaboración es el parque infantil del Canòdrom en Barcelona. Situado en el distrito de Sant Andreu, este espacio combina diferentes tipos de juegos y grados de dificultad, lo que permite que niños con y sin discapacidad compartan las mismas estructuras.
El Canòdrom se ha consolidado como un referente de accesibilidad lúdica en España, con un diseño que combina estética, tecnología y funcionalidad. Desde Fundación ONCE destacan que estos proyectos “convierten los espacios públicos en lugares de aprendizaje compartido, donde todas las personas pueden disfrutar y participar sin limitaciones”.
Por su parte, desde iPlay Urban subrayan que la renovación de la alianza con Fundación ONCE supone un reconocimiento a su compromiso con el diseño inclusivo. “Todos nuestros parques infantiles son inclusivos. No entendemos el diseño urbano si no es desde la igualdad de oportunidades”, afirma la compañía.
Más allá del parque: inclusión social desde el entorno urbano
La renovación de esta alianza no se limita a la creación de nuevos parques infantiles. También contempla la puesta en marcha de programas de sensibilización y jornadas formativas dirigidas a administraciones locales, técnicos municipales, educadores y familias. El objetivo es promover una mirada más amplia sobre la accesibilidad en el entorno infantil y fomentar la adopción de criterios inclusivos en las políticas de urbanismo y juego.
Además, Fundación ONCE e iPlay Urban trabajan para desarrollar proyectos que transformen barrios y comunidades, aprovechando el potencial del espacio público como punto de encuentro y socialización. Según datos de la propia Fundación ONCE, más del 60% de los espacios de juego en España aún presentan algún tipo de barrera física o sensorial; por ello, la alianza representa un paso decisivo hacia un modelo urbano más humano y equitativo.
Hacia una red de parques infantiles inclusivos por toda España
El reto que se marcan ambas entidades es ampliar progresivamente la red de parques infantiles inclusivos a nivel nacional. Ciudades como Madrid, Valencia o Bilbao ya han mostrado interés en adoptar este tipo de modelos, que priorizan la igualdad de acceso y la participación plena de todos los ciudadanos. A través de estas actuaciones, Fundación ONCE e iPlay Urban contribuyen a cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030, especialmente en lo relativo a la reducción de desigualdades y la creación de entornos accesibles.
En definitiva, esta alianza renovada refleja un propósito compartido: que ningún niño se quede al margen del juego. Porque jugar no solo es un derecho, también es una forma de construir un futuro donde la diversidad se entienda como una fuente de riqueza y unión social.
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