Asegurar que el trabajo llevado a cabo por hombres y mujeres sea valorado adecuadamente y poner fin a la discriminación salarial, es algo esencial para alcanzar la igualdad de género.
La Iglesia Católica ha sido tradicionalmente dominada por hombres, limitando el papel de las mujeres. Aunque recientemente se han dado avances, la igualdad de género sigue siendo un desafío.
Desde 2021, las mujeres en Afganistán enfrentan grandes barreras para estudiar y trabajar. Solo 1 de cada 4 tiene empleo, y casi el 80 % de las niñas no puede continuar su educación secundaria.