La refrigeradora es un elemento clave en cualquier hogar porque permite conservar los alimentos frescos durante más tiempo, reducir el riesgo de intoxicaciones y organizar mejor la despensa.
Las políticas urbanas incorporen la seguridad hídrica como parte de una agenda de justicia térmica, para reducir desigualdades sociales y espaciales en ciudades afectadas por la emergencia climática.
El mundo se está calentando y la demanda de productos de refrigeración podría triplicarse para 2050, lo que aumenta el riesgo de sobrecarga eléctrica y emisiones de gases de efecto invernadero.
Según Naciones Unidas, la demanda mundial de refrigeración se triplicará para 2050 debido al aumento de las temperaturas, la población y el acceso a equipos de aire acondicionado.