El Día Internacional de la Eliminación de la Violencia Sexual en los Conflictos busca concienciar sobre la violencia sexual durante guerras, honrar a las víctimas y promover la protección de hospitales en conflictos.
Las mujeres y las niñas están siendo violadas y asesinadas en sus hogares, y también mientras huyen o buscan alimentos, agua y atención médica. El uso de la violencia sexual se ha integrado en el modelo de la guerra en Sudán.
Un estudio de la Universidad Complutense de Madrid revela que el 22 % de los hombres y el 11 % de las mujeres de entre 18 y 35 años consumen pornografía con escenas de violencia sexual bajo sumisión química.
La violencia sexual se consolida como un arma de guerra. Un informe de la ONU revela un dramático aumento del 25 % en las denuncias en 2024, con Sudán, Palestina y Ucrania como epicentros de una crisis de derechos humanos.
El Gobierno planea que los Juzgados de Violencia sobre la Mujer asuman también los casos de violencia sexual, que hoy por hoy cursan en juzgados de instrucción genéricos.