Con el auge del modelo de vida independiente, la figura del asistente personal se vuelve esencial, pero su coste y regulación plantean un desafío presupuestario urgente para el Estado y las Comunidades Autónomas.
La Comunidad de Madrid amplía las ayudas para personas mayores, que ahora podrán contar con un asistente personal para apoyarles en su hogar y en gestiones cotidianas, como ir al médico o hacer compras.
Así lo denuncia la Asociación Estatal de Directores y Gerentes en Servicios Sociales en un comunicado sobre la Ley 19/1996 de Atención a la dependencia.
Gracias a esta figura, las personas con discapacidad pueden conseguir la plena inclusión en la sociedad. Sin embargo, las cuantías relacionadas con la asistencia personal no son suficientes.