Más que rivales: hockey sobre hielo y amor

EmailFacebookTwitterLinkedinPinterest
Escena de Más que rivales, la serie de Movistar + que lo está petando

Lectura fácil

No hacía falta tener experiencia sobre el hielo, ni dominar el ruso, para meterse al público en el bolsillo. El actor Connor Storrie, nacido en Texas, lo ha demostrado al interpretar a Ilya Rozanov, un carismático jugador de hockey bisexual en la serie Más que rivales (Heated Rivalry, en su título original). Lo curioso es que su personaje habla extensamente en ruso, hasta 25 páginas de guion, una lengua que Storrie aprendió fonéticamente para no desentonar frente a sus compañeros de reparto.

La producción, que llega ahora a Movistar Plus+ tras arrasar en Estados Unidos y Australia, tiene detrás al servicio de streaming Crave y está ganando nuevos adeptos en España. No es para menos: combina drama deportivo, erotismo y una historia de amor rompedora ambientada en el competitivo mundo del hockey profesional.

Más que rivales, un fenómeno nacido de la literatura romántica

Detrás del fenómeno hay una mente literaria. En 2018, la escritora canadiense Rachel Reid publicó Game Changers, una saga inspirada por un “¿qué pasaría si…?” entre dos figuras reales del hockey: Sidney Crosby y Alexander Ovechkin, rivales históricos cuyas diferencias y duelos dominaron los titulares entre 2008 y 2017.

Reid imaginó una historia alternativa en la que esos dos titanes del hielo se enamoraban en secreto, desafiando las normas no escritas de un deporte que, como el fútbol europeo, sigue siendo un territorio donde muchos jugadores temen salir del armario.

El resultado fue una serie de novelas que pronto reunió a una legión de lectores fascinados por su mezcla de competición, deseo y vulnerabilidad masculina. El éxito literario acabó dando pie a la adaptación televisiva, que en su estreno estadounidense, a través de HBO Max, Más que rivales alcanzó 324 millones de minutos reproducidos en solo una semana y disparó la venta de libros hasta los 650.000 ejemplares.

En el centro del huracán mediático están Connor Storrie y Hudson Williams, el segundo un actor canadiense conocido por la serie Tracker, que da vida a Shane Hollander, el gran rival y posterior amante de Ilya Rozanov. Desde el primer casting quedó claro que entre ambos había una conexión especial.

Cuenta Storrie que durante aquella primera prueba decidió quitarse la camiseta “sin que nadie se lo pidiera”, decidido a demostrar que estaba dispuesto a ir más allá si el papel lo requería. “Estoy bien con los besos más extremos y la menor cantidad de ropa posible. Cualquier cosa que no implique sexo real me parece perfecta”, confesó divertido en una entrevista con Crave.

Esa naturalidad se trasladó a la pantalla, especialmente en escenas de alto voltaje como la famosa secuencia de la ducha, que ya se ha vuelto viral. Según relató el propio Storrie, fue una de las jornadas más divertidas del rodaje en Más que rivales: “Llevábamos prendas especiales para evitar quedarnos completamente desnudos, pero cuando el agua empezó a correr, se llenaban y formaban una especie de bola que teníamos que escurrir entre corte y corte”.

Entre la pasión y la técnica

Pese a la intensidad erótica de muchas escenas, el equipo no dejó nada al azar. Todas las coreografías íntimas fueron diseñadas por Chala Hunter, reconocida coordinadora de intimidad que ya había participado en Antes era divertido. Hunter trabajó junto a los actores para asegurar que cada gesto y mirada tuviera sentido dentro de la historia y que los intérpretes se sintieran cómodos en todo momento.

Aun así, tanto Storrie como Williams aportaron ideas propias durante el rodaje, ajustando movimientos y frases para hacer que cada secuencia de intimidad, en el hielo o fuera de él, se sintiera auténtica y emocionalmente verosímil.

Más que rivales no solo vive de su pareja protagonista. Personajes secundarios como el capitán Scott Hunter, interpretado por François Arnaud, o el camarero Cliff Marleau, encarnado por Franco Lo Presti, han sorprendido al público con su naturalidad y carisma, consolidándose como nuevas revelaciones del panorama audiovisual.

El magnetismo de la serie se apoya también en su banda sonora, firmada por el compositor indie Peter Peter. Entre sus temas destaca una selección de himnos reconocibles del colectivo LGTBI, como All The Things She Said del dúo ruso t.A.T.u., que encaja perfectamente con el espíritu rebelde y emocional de la historia.

Una renovación anunciada y nuevas promesas musicales

Con el anuncio oficial de su segunda temporada, Más que rivales promete seguir explorando los límites entre rivalidad y amor. Dos grandes nombres ya han mostrado interés en formar parte de la banda sonora: Miley Cyrus y Carly Rae Jepsen, artistas icónicas del pop contemporáneo que planean aportar su toque personal a las escenas más apasionadas del próximo capítulo de esta historia.

Por ahora, lo cierto es que Connor Storrie ha pasado de ser “el texano que fingía ser ruso” a convertirse en una nueva promesa del drama romántico internacional. Sin saber patinar, ni entender lo que decía en cada diálogo ruso, ha conseguido que millones de espectadores crean cada uno de sus movimientos.

Y quizás esa sea la verdadera magia de Más que rivales: demostrar que, tanto dentro como fuera del hielo, el amor y la pasión no entienden de fronteras.

Añadir nuevo comentario