Según un informe de Ecologistas en Acción, el 94 % de la producción mundial de soja va destinada a la ganadería industrial, lo que provoca un desgaste en el medio y consecuencias socioambientales tan graves como la deforestación tropical.
Con ese acuerdo llega una larga lista de compromisos de agentes del sector público y privado para combatir el cambio climático, frenar la destrucción de la biodiversidad y el hambre, y proteger los derechos de los pueblos indígenas.