La normativa europea recoge una serie de límites para mantener una calidad del aire adecuada. Sin embargo, ciudades como Madrid o Barcelona las han incumplido y España ha sido condenada por ello.
El suicidio en España registra un aumento del 7,12 %, y ya se sitúa como la primera causa de muerte externa, quedando por encima de los fallecimientos por accidentes de tráfico.