La Aemps alerta del aumento de intoxicaciones en buitres por pentobarbital en animales eutanasiados

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Buitres leonados comiendo carroña

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La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps) ha lanzado una advertencia tras detectar un incremento de casos de intoxicación secundaria en aves rapaces en España. Según ha comunicado el organismo dependiente del Ministerio de Sanidad, varios ejemplares de fauna silvestre, principalmente buitres leonados, han resultado afectados tras ingerir cadáveres de animales domésticos que habían sido sometidos a eutanasia con pentobarbital sódico.

El fenómeno, que se concentra sobre todo en el norte peninsular, ha encendido las alarmas entre autoridades sanitarias, veterinarias y ambientales por el riesgo que supone para especies protegidas y para el equilibrio de los ecosistemas.

¿Qué es el pentobarbital sódico y por qué supone un riesgo para especies como los buitres?

El pentobarbital sódico es un principio activo presente en determinados medicamentos veterinarios autorizados en la Unión Europea para la eutanasia de animales de producción y de compañía cuando padecen enfermedades graves sin posibilidad de curación. Se trata de un barbitúrico con potente efecto sedante y anestésico que, administrado en dosis adecuadas, provoca una muerte rápida y sin sufrimiento.

La Aemps recuerda que el uso de estos medicamentos está estrictamente regulado y que su ficha técnica, el denominado Resumen de las Características del Producto (RCP), incluye advertencias claras sobre la gestión posterior de los cadáveres. En concreto, establece que los restos de animales tratados no deben incorporarse a la cadena alimentaria ni destinarse al consumo humano o animal.

Además, subraya de forma expresa que los cadáveres de animales eutanasiados con pentobarbital no pueden utilizarse para alimentar a otros animales debido al elevado riesgo de intoxicación secundaria. El fármaco puede permanecer activo en los tejidos tras la muerte y resultar letal para carroñeros, como los buitres, que se alimenten de ellos.

Aumento de casos en el norte de España

De acuerdo con la información oficial difundida por la Aemps, la mayoría de los episodios notificados se han registrado en comunidades del norte, especialmente en Asturias y Navarra. Las aves más afectadas han sido ejemplares de Buitres leonados (Gyps fulvus), una especie emblemática de la fauna ibérica y clave en la eliminación natural de restos animales en el medio rural.

Los buitres desempeñan un papel esencial como “servicio sanitario” natural, ya que contribuyen a la rápida eliminación de cadáveres en el campo y reducen la propagación de enfermedades. Sin embargo, esta función ecológica los expone a sustancias tóxicas presentes en los cuerpos de animales tratados con determinados medicamentos.

La Agencia también ha señalado que se han identificado algunos casos similares en Alemania, lo que indica que no se trata de un problema aislado exclusivamente en territorio español, sino de una situación que podría estar afectando a distintos puntos de Europa.

Llamamiento a veterinarios y expertos ambientales

Ante el repunte de intoxicaciones de los buitres, la Aemps ha instado a las asociaciones veterinarias, a las entidades de protección de fauna silvestre y a expertos ambientales a comunicar cualquier acontecimiento adverso observado tanto en animales salvajes como domésticos.

El organismo solicita que estos episodios se notifiquen directamente a la Agencia o al titular de la autorización de comercialización del medicamento implicado. Este sistema de farmacovigilancia veterinaria resulta clave para evaluar riesgos, adoptar medidas correctoras y, en su caso, reforzar las advertencias o protocolos de uso.

Asimismo, la Aemps insiste en que es “imprescindible” impedir que los cadáveres de animales eutanasiados queden accesibles a la fauna silvestre. Esto implica garantizar una correcta recogida y gestión a través de los canales autorizados, evitando su abandono en el campo o su depósito en lugares donde puedan ser consumidos por carroñeros.

Gestión de cadáveres y normativa vigente

La normativa europea y nacional en materia de medicamentos veterinarios y subproductos animales no destinados al consumo humano establece procedimientos específicos para la eliminación de cadáveres. Estos deben ser retirados y tratados mediante sistemas autorizados, como plantas de transformación o incineración, que aseguren la inactivación de sustancias potencialmente peligrosas.

El incumplimiento de estas obligaciones no solo puede conllevar sanciones administrativas, sino que además tiene consecuencias ambientales graves. En el caso del pentobarbital, la persistencia del compuesto en los tejidos tras la eutanasia convierte al cadáver en una fuente de intoxicación para especies necrófagas, como los buitres leonados.

Expertos en conservación recuerdan que episodios similares en otros países han demostrado que pequeñas cantidades de este tipo de fármacos pueden provocar la muerte de aves rapaces de gran tamaño. Dado que muchas de estas especies presentan tasas de reproducción bajas, la pérdida de ejemplares adultos puede tener un impacto significativo en sus poblaciones.

Un equilibrio delicado entre bienestar animal y protección ambiental

La eutanasia veterinaria es una práctica esencial para evitar el sufrimiento de animales gravemente enfermos. Sin embargo, el caso del pentobarbital pone de relieve la necesidad de extremar las precauciones en la fase posterior al procedimiento.

La Aemps recalca que el problema no reside en la autorización del medicamento ni en su uso correcto bajo supervisión veterinaria, sino en la gestión inadecuada de los cadáveres. Por ello, el organismo hace hincapié en la responsabilidad compartida de profesionales, propietarios y gestores de residuos.

La protección de la fauna silvestre, especialmente de especies carroñeras como los buitres leonados, depende en gran medida de que se cumplan estrictamente las medidas establecidas en las fichas técnicas y en la normativa vigente.

Con este aviso, la Agencia busca reforzar la vigilancia y prevenir nuevos episodios que puedan comprometer la biodiversidad. La colaboración entre autoridades sanitarias, veterinarios y entidades conservacionistas será determinante para frenar el impacto de estas intoxicaciones y preservar el equilibrio de los ecosistemas.

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