La levadura ofrece esperanza frente a las enfermedades mitocondriales raras y graves

EmailFacebookTwitterLinkedinPinterest
Representación de una mitocondria, con el ADN y los ribosomas

Lectura fácil

Un equipo de científicos del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) ha marcado un hito en la biología celular al demostrar que es posible "puentear" fallos genéticos críticos utilizando herramientas de otros reinos de la naturaleza. La investigación, publicada en la prestigiosa revista Nature Metabolism, revela cómo células humanas con graves defectos funcionales pueden recuperar su capacidad de división gracias a una enzima procedente de la levadura del pan y la cerveza (Saccharomyces cerevisiae).

Este avance no es solo un ejercicio de ingeniería genética; representa una luz de esperanza para entender y tratar las enfermedades mitocondriales, un grupo de trastornos heterogéneos que afectan la capacidad de las células para generar energía y mantener el metabolismo vital.

La levadura como aliada contra las enfermedades mitocondriales

Las mitocondrias son conocidas popularmente como las "centrales energéticas" de la célula. Sin embargo, su función va mucho más allá de la producción de ATP (energía). Estos orgánulos son piezas clave en la síntesis de nucleótidos, que actúan como los "ladrillos" fundamentales para construir el ADN y el ARN. Cuando la respiración mitocondrial falla, la célula no solo se queda sin "combustible", sino que pierde la capacidad de fabricar el material necesario para replicarse y crecer.

El equipo liderado por José Antonio Enríquez, investigador del CNIC y del Ciber de Fragilidad y Envejecimiento Saludable (Ciberfes), ha logrado desacoplar estos dos procesos. Hasta ahora, se creía que la dependencia de la síntesis de ADN respecto al funcionamiento mitocondrial era casi absoluta en humanos. No obstante, el estudio demuestra que, al introducir una herramienta genética denominada ScURA, se puede restablecer la producción de nucleótidos de forma independiente.

La clave reside en que la levadura, a diferencia de nosotros, posee rutas metabólicas alternativas que le permiten sobrevivir en ausencia de oxígeno. Los investigadores identificaron en este hongo una enzima que utiliza fumarato —un derivado de los nutrientes— en lugar de oxígeno para sostener la producción de estos componentes básicos. Al trasladar el gen ScURA a células humanas, estas recuperaron su capacidad de proliferar incluso con la respiración bloqueada.

Un cambio de paradigma en la terapia genética

La importancia de este hallazgo radica en su capacidad para aislar problemas. Según Andrea Curtabbi, primer autor del trabajo, la herramienta ScURA permite separar los efectos directos de la disfunción mitocondrial sobre la síntesis de nucleótidos de otros efectos secundarios del metabolismo. Esto es crucial para el estudio de las enfermedades mitocondriales, ya que permite identificar qué síntomas se deben específicamente a la falta de replicación celular y cuáles al déficit energético.

Uno de los resultados más sorprendentes es que las células modificadas pudieron crecer en el laboratorio sin necesidad de uridina. Normalmente, los científicos deben añadir este suplemento al medio de cultivo para mantener vivas las células con defectos en la mitocondria. Con la enzima de la levadura, la célula se vuelve autosuficiente de nuevo, optimizando el uso de nutrientes sin alterar otras funciones esenciales.

Hacia un futuro con tratamientos personalizados

Aunque los resultados actuales se han obtenido en modelos celulares, el CNIC subraya que este descubrimiento abre una "nueva vía de investigación para futuras terapias frente a enfermedades mitocondriales graves". Actualmente, estas patologías carecen de cura y presentan cuadros clínicos devastadores que afectan a órganos con alta demanda energética, como el cerebro, el corazón y los músculos.

El hecho de que estas patologías sean consideradas enfermedades raras a menudo dificulta la inversión y el desarrollo de fármacos específicos. Por ello, comprender los mecanismos moleculares exactos que fallan es el primer paso para diseñar estrategias terapéuticas precisas. El estudio sugiere que, si se proporciona a la célula una vía alternativa, es posible sostener la vida celular incluso cuando la "central energética" principal está averiada.

Este esfuerzo internacional ha contado con la colaboración de la Universidad de Colonia, la Universidad de Valladolid y el Instituto de Biología y Genética Molecular (IBGM). Gracias al apoyo de instituciones como el Human Frontier Science Program y la Fundación Leducq, la ciencia española sigue liderando la búsqueda de soluciones para las enfermedades mitocondriales.

En última instancia, el éxito de este equipo demuestra que la naturaleza, incluso en organismos tan simples como la levadura, guarda las instrucciones necesarias para reparar los defectos más complejos de la biología humana. Las enfermedades mitocondriales siguen siendo un desafío titánico, pero hoy estamos un paso más cerca de descifrar su código.

Añadir nuevo comentario