Los objetivos mundiales de neutralidad climática peligran por la escasez de planes de eliminación de combustibles fósiles, pues solo un 13 % de los países ha prometido dejar bajo tierra el petróleo, el gas y el carbón.
Aunque los combustibles fósiles siguen siendo la principal fuente de energía en la actualidad, es fundamental trabajar hacia una transición hacia fuentes de energía más limpias y sostenibles.
Según Greenpeace los vertidos de crudo seguirán dándose en la zona del Estrecho de Gibraltar porque se trata de la mayor gasolinera low cost del sur de Europa.