Un estudio de la Universidad de Granada revela que los logotipos de comida rápida pueden captar la atención del cerebro incluso cuando no hay hambre, a diferencia de los alimentos naturales, que pierden interés tras la saciedad.
La comida instantánea incluye productos como sopas en sobre, puré en copos o preparados para fajitas. Se caracteriza por requerir una preparación mínima, lo que ahorra tiempo y facilita la cocina.