Durante el verano en España, mantenerse activo puede ser un reto por las altas temperaturas. Sin embargo, con algunos ajustes es posible cuidar la salud sin exponerse al calor extremo.
El ejercicio físico sigue siendo fundamental después de los 60 años para mantener los músculos tonificados, proteger las articulaciones, fortalecer los huesos y prevenir enfermedades.
La natación es un deporte ideal para el verano que ayuda a mejorar tu cuerpo sin afectar tus articulaciones. Con pocas sesiones semanales, puedes quemar grasa, tonificar músculos y reducir el estrés.
La sarcopenia es la pérdida de músculo y fuerza que ocurre con la edad. Se puede prevenir haciendo ejercicio de fuerza y resistencia, y manteniendo una buena alimentación rica en proteínas y nutrientes.
Entrenar en verano es posible si se adapta la rutina al calor. Es mejor hacer ejercicio temprano o al atardecer, hidratarse bien y optar por actividades suaves como yoga o pilates.