La guerra en Irán está generando impactos ambientales significativos en el golfo Pérsico. Incendios en instalaciones petroleras han provocado nubes tóxicas y lluvia contaminada en Teherán, con riesgos para suelos, cultivos y fuentes de agua.
La guerra de Irán continúa con ataques entre Israel e Irán mientras aumenta la tensión regional. Misiles y drones alcanzan varios países y la OTAN refuerza su defensa tras interceptar proyectiles cerca de Turquía.