Cole Tomas Allen identificado como el autor detrás del intento de atentado en Washington

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Cole Tomas Allen tras ser reducido por el Servicio Secreto

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Como ocurre con cada crisis o suceso impactante, ya han comenzado a circular bulos sobre el tiroteo en la cena de corresponsales de la Casa Blanca de la que el presidente estadounidense, Donald Trump, tuvo que ser evacuado y en el que no hubo que lamentar víctimas mortales. Y como ha pasado en situaciones similares previas, es muy común que se difunda desinformación sobre el autor del ataque. Las redes sociales se han convertido en un hervidero de teorías sin fundamento que intentan empañar la realidad de lo que las autoridades ya investigan como un intento de atentado grave contra la cúpula del gobierno.

Algunos de los detalles fueron revelados en la rueda de prensa conjunta que ofreció Trump junto al fiscal general interino, Todd Blanche, y el director del FBI, Kash Patel. Otros se dieron a conocer en la comparecencia en la que participaron, entre otros, Jeff Carroll, jefe interino del Departamento de Policía Metropolitana (MPD) o Darren Cox, subdirector a cargo de la oficina de campo del FBI en Washington. El hotel Washington Hilton acogió este 25 de abril la cena anual de corresponsales, un evento que reunía a miles de personas antes de que se viera interrumpido por la violencia.

Nuevos datos sobre la investigación del intento de atentado

 La identidad del sospechoso ha sido confirmada: Cole Tomas Allen, de 31 años y residente de Torrance, California. Según medios como The Washington Post o The New York Times, que citan a agentes familiarizados con la investigación, el atacante se estaba alojando en una de las habitaciones del propio hotel Hilton. Sobre la procedencia del autor, Trump dijo en rueda de prensa que era “una persona enferma, muy enferma” y que el FBI está revisando minuciosamente cada rastro digital que Allen dejó antes del suceso.

Aspectos como su apariencia o sus posibles motivaciones han sido objeto de especulación. Jeff Carroll ha señalado que el detenido ya era conocido por su departamento, aunque no se han especificado antecedentes previos. Algunos medios han vinculado perfiles de redes sociales donde se describía como un desarrollador de videojuegos independiente, pero estas informaciones no han podido ser contrastadas de forma independiente por todos los medios de verificación. Lo que sí es una certeza es que el intento de atentado fue planificado con antelación, dado el arsenal que Allen transportó desde la otra punta del país.

El arsenal y la cronología del ataque

El atacante quebrantó un control de seguridad equipado con múltiples armas: una escopeta Mossberg calibre 12, una pistola Rock Island Armory calibre 38 y múltiples cuchillos y dagas, según detalló la Policía Metropolitana. El agresor intercambió disparos con un oficial del Servicio Secreto, quien recibió un impacto en su chaleco antibalas. Afortunadamente, el oficial se encuentra bien tras ser trasladado al hospital. El agresor no llegó a entrar en el salón principal, sino que atacó desde una distancia de unos 45 metros.

Trump ha publicado en su cuenta de Truth Social imágenes del sospechoso durante su detención y vídeos de vigilancia. En estos documentos gráficos se observa el momento en que Allen esquiva los controles iniciales. A pesar de la violencia empleada, el intento de atentado no vino acompañado de proclamas políticas audibles en el momento del arresto. El director del FBI ha indicado que se busca confirmar si se trata de un “lobo solitario”, aunque las impresiones iniciales apuntan a que actuó sin cómplices directos en el lugar.

Evidencias gráficas y confesiones tras el arresto

La documentación entregada por la Fiscalía al Tribunal federal del Distrito de Columbia arroja luz sobre la mentalidad del acusado. Allen posó en un selfi con varias armas minutos antes del intento de atentado. La imagen se tomó a las 20:03 horas, apenas media hora antes de que intentara saltarse los controles. En la fotografía, Allen vestía camisa y pantalones negros con una corbata roja, portando una pistolera de hombro y lo que parece ser una bolsa de munición. Este narcisismo digital ha proporcionado a los investigadores pruebas clave sobre su estado de ánimo.

Fuentes anónimas citadas por CBS News indican que el sospechoso habría confesado a las autoridades que su objetivo eran los “funcionarios de la Administración” presentes en la cena. Jeanine Pirro, fiscal federal del Distrito de Columbia, ha sido contundente al afirmar que el individuo tenía la intención de causar el mayor daño posible. Cada detalle del intento de atentado sugiere una voluntad de magnicidio que ha conmocionado a la capital estadounidense.

Seguridad vulnerada y traslado desde California

Los investigadores han constatado que el tirador viajó en tren desde California hasta Washington D.C. cargando con todo su equipo. Resulta alarmante para las agencias de seguridad que un individuo armado pudiera cruzar el país y alojarse en el mismo hotel del evento presidencial. Un vídeo publicado por The Washington Post muestra al acusado alzando su escopeta contra un agente del Servicio Secreto mientras corría hacia el punto de control principal, donde el agente respondió abriendo fuego.

A la espera de la decisión del tribunal sobre la prisión preventiva, este intento de atentado ha reabierto el debate sobre la seguridad en los eventos de la Casa Blanca. Mientras la justicia sigue su curso, la lucha contra los bulos continúa, intentando separar la realidad de la ficción en uno de los episodios más oscuros de la política reciente en Estados Unidos.

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