Madrid convierte la A-5 en un gran corredor verde con colinas, pérgolas solares y túnel bus‑VAO

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El gran corredor verde en la A-5  de Madrid

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La futura transformación de la A‑5 a su paso por el suroeste de Madrid da un nuevo paso tras la autorización del contrato para urbanizar en superficie el llamado Paseo Verde del Suroeste, el gran corredor verde, un eje ajardinado, cubrirá el túnel de la autovía y que empezará a ejecutarse a partir de septiembre, una vez avanzados los trabajos del soterramiento.

De autopista a corredor verde de 3,2 kilómetros

El proyecto municipal prevé reconvertir el actual trazado en superficie de la A‑5 en un corredor verde naturalizado de 3,2 kilómetros de longitud, pensado para el paseo, la bicicleta y la estancia, que enlazará con tres grandes pulmones de la capital: Madrid Río, la Casa de Campo y la Cuña Verde de Latina. La idea es que donde hoy hay tráfico intenso y ruido aparezca un gran bulevar verde, con arbolado abundante, zonas estanciales y espacios deportivos y de ocio al aire libre.

El delegado de Urbanismo, Medioambiente y Movilidad, Borja Carabante, ha detallado que el calendario de obra pasa por rematar la excavación del túnel entre abril y mayo, momento en el que se empezará a liberar terreno en superficie para que pueda entrar la empresa encargada de la urbanización. Los trabajos del Paseo Verde arrancarían en septiembre, en paralelo a la obra del túnel, que no abrirá al tráfico soterrado hasta finales de año, lo que obligará durante un tiempo a compatibilizar maquinaria y obras con la circulación en superficie.

Tres colinas artificiales con skate park, mirador y merenderos

Una de las actuaciones más singulares del corredor verde será la creación de un gran ámbito verde de 20.000 metros cuadrados sobre la parcela de la antigua subestación eléctrica de Iberdrola, conocida como “Estación de Superficie Ventas de Alcorcón”. Esa superficie equivale a casi dos veces la Plaza Mayor y se integrará en la red de espacios libres conectando el Paseo Verde con la Casa de Campo y la Cuña Verde de Latina.

En este ámbito se levantarán tres colinas artificiales construidas con las tierras procedentes de la excavación del túnel, lo que permite minimizar el volumen de material que habría que gestionar como residuo y se alinea con los principios de economía circular del proyecto. Parte de los árboles retirados por las obras de la A‑5 se trasplantarán a estas lomas, que actuarán como nuevo soporte verde.

Las tres elevaciones tendrán usos diferenciados: la colina norte se orientará al ocio deportivo, con gradas y un circuito de Pump Track y skate park; la colina oeste se plantea como un nuevo hito paisajístico, concebido como mirador e itinerario de interpretación de la red de parques del entorno; y la colina sur se destinará a un ámbito de biodiversidad con zona de merenderos y estancia bajo arbolado.

Un paseo accesible con carril bici segregado

El diseño del Paseo Verde reserva un papel protagonista a la movilidad sostenible, con la ejecución de un carril bici bidireccional que discurrirá en paralelo al vial de la A‑5, desde la calle Illescas en dirección a Madrid Río hasta enlazar con el tramo ciclista ya existente en la avenida de Portugal. Este itinerario ciclista acompañará al parque a lo largo de algo más de 3 kilómetros, irá semaforizado y protegido entre parterres ajardinados con arbolado, configurando un auténtico pasillo verde separado físicamente de la calzada aunque situado a su misma cota.

La velocidad máxima del carril bici se fijará en 20 km/h y su trazado estará pensado para garantizar la seguridad y comodidad de los usuarios. A ello se suman numerosos pasos peatonales que facilitarán la permeabilidad transversal, eliminando la actual barrera que supone la autovía y generando recorridos accesibles para personas con movilidad reducida y para ciudadanos con baja visión o ciegos.

La urbanización del corredor verde se ha diseñado para evitar pendientes excesivas, con itinerarios peatonales accesibles de al menos 1,80 metros de ancho libre de obstáculos, iluminación adecuada y mobiliario urbano conectado mediante recorridos adaptados. También se ha previsto un sistema de drenaje que impida la acumulación de agua en las zonas de paso, mejorando el confort y la seguridad en días de lluvia.

Túnel con carriles bus‑VAO y hasta 11 minutos menos en autobús

Bajo este nuevo corredor verde discurrirá el túnel que soterrará la A‑5, compuesto por tres carriles por sentido repartidos en dos vanos independientes. Los carriles situados junto a la mediana en ambas calzadas se configurarán como carriles bus‑VAO, con señalización variable que permitirá adaptar su uso a las necesidades del tráfico en cada momento del día.

Los autobuses interurbanos que hoy circulan en superficie pasarán a utilizar estos nuevos carriles reservados y lo harán sin paradas intermedias, lo que supondrá recortes significativos en los tiempos de viaje tanto en sentido entrada como salida. En la hora punta de la mañana se estima una ganancia media de 3,5 minutos por expedición y viajero en ambos sentidos; con una ocupación tipo de 60 personas por autobús, esto se traduce en unas 266 horas de ahorro acumulado en sentido entrada y 235 en salida.

Por la tarde, en la punta de salida de la ciudad, la reducción media de tiempo alcanzará los 11 minutos por viajero y viaje en sentido salida y 4,5 minutos en sentido entrada. Con el mismo cálculo de 60 viajeros por autobús, la ganancia global se eleva a 770 horas en sentido salida y 315 en entrada. Además, la velocidad media de la circulación mejorará de forma notable respecto a la situación actual, pasando de 29,42 km/h a 36,25 km/h por la mañana y de 28,10 km/h a 36,65 km/h en la franja de tarde.

Ocho pérgolas solares, geotermia y más de 7.000 árboles

El componente energético y ambiental es otro de los pilares del Paseo Verde del Suroeste, que integrará ocho pérgolas equipadas con paneles fotovoltaicos distribuidas a lo largo del recorrido. Estas estructuras darán sombra a los viandantes y al mismo tiempo generarán electricidad para cubrir parte de las necesidades del túnel, como la iluminación de refuerzo del tramo soterrado, reduciendo así el consumo de la red.

En conjunto, las pérgolas del corredor verde ocuparán 5.643 metros cuadrados, aproximadamente tres cuartas partes de un campo de fútbol, y albergarán 1.055 paneles y seis inversores fotovoltaicos. La potencia pico total será de 406,18 kWp, con una potencia nominal de 437 kW y una producción anual estimada de 561,43 MWh, una cifra equivalente al consumo eléctrico de unos 200 hogares en España.

El proyecto distingue cuatro tipologías de pérgolas: modelos modulares simples y múltiples, una estructura singular en el área de El Greco con mayor altura y otra en El Batán, diseñada con tres pórticos y perfiles huecos, con variaciones de inclinación y altura en las cubiertas según el espacio. Además, se incluye la termoactivación de dos tramos de losa de 250 metros en el tramo soterrado para desarrollar un sistema geotérmico que climatizará la Biblioteca Ángel González manteniendo un anillo a 25 ºC, con el consiguiente recorte en consumo energético convencional.

En el terreno estrictamente ecológico, el Ayuntamiento proyecta la plantación de más de 7.000 árboles a lo largo del Paseo Verde para aportar confort térmico, mejorar la habitabilidad del entorno y potenciar las prestaciones ecosistémicas del nuevo corredor verde. El objetivo es alcanzar una cobertura arbórea próxima al 70‑80 % y maximizar las superficies ajardinadas, generando un paisaje de zonas verdes multiestrato en el que convivan paseos peatonales, áreas de estancia, carril bici y el tráfico local ya muy atenuado por el soterramiento

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