Más de 60.000 ciudadanos europeos han firmado una petición para exigir a la Unión Europea la prohibición total del plomo en la munición de caza y en los aparejos de pesca.
El plomo sigue siendo uno de los contaminantes más persistentes y peligrosos para los ecosistemas, pese a su reducción en combustibles y productos industriales.
Un estudio realizado por investigadores de la Universidad de California en Berkeley reveló la presencia de arsénico, plomo y varios metales tóxicos en tampones vendidos en Estados Unidos y algunos países europeos.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) denuncia que alrededor de un millón de personas en todo el mundo muere a causa de la alta exposición al plomo. Por ello, se piden medidas urgentes de prevención.