Cáritas intensifica su apoyo en Murcia frente al frío y la pobreza energética

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Pobreza energética en Murcia

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Cáritas en la Región de Murcia refuerza sus programas de ayuda para proteger a personas y familias vulnerables frente al frío del invierno y la pobreza energética. La organización combina atención directa a quienes viven en la calle con apoyo en el hogar, garantizando calefacción, suministros y acompañamiento para quienes más lo necesitan.

Cáritas intensifica su apoyo en Murcia frente al frío y la pobreza energética

Cáritas en la Región de Murcia ha reforzado sus programas de acompañamiento y asistencia a personas y familias en situación de vulnerabilidad ante las dificultades que trae el invierno.

La ayuda no se limita únicamente a quienes carecen de un hogar, sino también a quienes enfrentan pobreza energética en sus propios hogares, tal como detalla Ana Belén Madrid Garre, responsable del programa de Acogida y Acompañamiento.

El objetivo principal de la organización es garantizar que nadie quede desprotegido ante el frío, ofreciendo recursos adaptados a las necesidades específicas de cada persona y acabar con la pobreza energética. Esto incluye tanto asistencia directa como orientación para mejorar las condiciones de vida en el domicilio, reduciendo el impacto de la subida de costes de la energía.

Un dispositivo activo durante todo el año

Aunque Cáritas mantiene su labor de apoyo durante todo el año mediante las parroquias locales, se refuerzan los recursos cuando se producen condiciones climáticas extremas.

En Cartagena, por ejemplo, un grupo de voluntarios participa en un dispositivo especial durante olas de frío, realizando recorridos nocturnos para atender a personas que duermen en la calle y asegurarse de que reciban alimentos, mantas y un espacio seguro.

“Intentamos que en la medida de lo posible ninguna de las personas a las que atendemos tenga que sufrir estas situaciones extremas”, afirma Madrid Garre. La organización busca ofrecer respuestas rápidas y coordinarse con albergues y centros de acogida para brindar refugio inmediato a quienes lo necesiten.

Acciones contra la pobreza

Además de la atención directa en la calle, Cáritas dispone de refugios climáticos y albergues en localidades como Lorca, Águilas, Bulla y Cehegín. También se implementan medidas de apoyo en el hogar, especialmente para personas mayores o familias con recursos limitados.

Estas acciones para disminuir la pobreza energética incluyen la instalación de ventanas más aislantes, la entrega de electrodomésticos eficientes y el suministro de leña, estufas de butano o sistemas de calefacción que permitan mantener una temperatura adecuada.

El aumento de los precios de la luz ha agravado la pobreza energética, un problema que la organización detecta diariamente. Muchas familias no pueden cubrir los gastos de calefacción a pesar de recibir el bono social. “El calor sale bastante caro, desgraciadamente”, lamenta Madrid Garre. Por ello, la ayuda no solo se centra en proporcionar medios de calefacción, sino también en garantizar que las familias puedan utilizarlos sin comprometer su economía.

Atención a las personas sin hogar

Atender a las personas en situación de calle implica desafíos particulares. Algunas son reticentes a acudir a los albergues por motivos como la imposibilidad de llevar a sus animales de compañía o por problemas de adicciones y salud mental que requieren un enfoque especializado.

Para estas situaciones, Cáritas cuenta con centros de baja exigencia, donde se prioriza la seguridad y el acompañamiento personalizado.

Para reportar a alguien que necesite ayuda, Cáritas recomienda acudir a la parroquia más cercana o llamar al teléfono 968 21 11 86. La organización trabaja de manera coordinada en red para activar la asistencia de forma rápida y efectiva, asegurando que nadie sufra las consecuencias del frío o la pobreza energética.

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