Una de las herramientas clave es la página web www.polenes.com, un espacio digital en el que consultar el nivel de los pólenes y de esta forma controlar asimismo los síntomas.
La temporada de alergia al polen se ha visto incrementada por un mes a causa del cambio climático, dando lugar a una mayor duración de los síntomas tan molestos que causa.
El aumento de las temperaturas en invierno ha provocado ambientes más suaves e induce a los árboles y arbustos a prolongar su temporada de polinización y por tanto su alergenicidad.