La situación de salud en Sudán es crítica, con la muerte de más de 1,200 niños refugiados debido al sarampión y la desnutrición. También hay brotes de sarampión, cólera y otras enfermedades.
El sarampión, una de las principales causas de muerte entre los niños pequeños, ha crecido un 50 % entre 2016 y 2019 a pesar de que hay una vacuna segura y eficaz para prevenirlo.