El mercado inmobiliario español cerró 2025 con señales claras de cambio. Mientras los precios del alquiler comienzan a estabilizarse en grandes ciudades como Madrid y Barcelona, las provincias cercanas registran subidas más pronunciadas.
El nuevo barómetro de Asufin revela que el 48 % de las hipotecas en España se solicitan para comprar viviendas con fines de inversión, muy por delante de quienes buscan una residencia habitual o una segunda vivienda para uso propio.
En Madrid se ha vuelto habitual compartir piso con cinco o seis personas porque el alquiler individual resulta inasumible para muchos jóvenes trabajadores, estudiantes y recién llegados del extranjero.
El mercado hipotecario español atraviesa un momento muy positivo. En el primer semestre de 2025 se concedieron más de 41.000 millones en hipotecas, un 24% más que en 2024, gracias al descenso del euríbor y a unos tipos de interés más bajos.
La vivienda es la principal preocupación en España debido al aumento constante de precios y la alta demanda. Aunque el mercado crece y los precios suben, los expertos no ven señales claras de una burbuja inmobiliaria.