El procedimiento contra Hungría está motivado por la polémica ley que prohíbe hablar de homosexualidad en los colegios y en los medios de comunicación.
No estamos preparados a nivel técnico y tecnológico para teletrabajar. Muchos teletrabajadores han tenido que ejercer su labor con sus equipos personales.
Desde el Tribunal Constitucional han considerado el confinamiento durante el primer estado de alarma en España como inconstitucional, porque se cree que el Gobierno debería haber recurrido al estado de excepción.