La inteligencia artificial (IA) ha transformado la vida cotidiana, mejorando eficiencia y acceso a la información, pero también genera incertidumbre y preocupación social por sus riesgos.
El despliegue global del 5G está transformando la economía, la industria y la sociedad. Mejora la conectividad, impulsa la automatización industrial y potencia fábricas inteligentes, aumentando productividad y eficiencia.
Las plantas depuradoras no eliminan todos los medicamentos que usamos a diario. Fármacos como fluoxetina, diclofenaco y loratadina llegan a ríos, lagos y mares, donde pueden dañar peces y plantas.
Los chatbots son programas que ayudan a responder preguntas y facilitar tareas diarias. Aunque suelen ser útiles, un modelo de IA puede comportarse de manera inesperada y dar respuestas dañinas o confusas.
La medicina de precisión ha transformado el sistema sanitario al situar al paciente en el centro, usando información genética para diagnosticar, prevenir y tratar enfermedades de forma personalizada.