Dormir correctamente es clave para la piel. Un sueño profundo y un entorno limpio permiten regeneración celular, reducen signos de envejecimiento y fortalecen la salud integral, más allá de cosméticos.
La Sociedad Española de Neurología Pediátrica advierte que el uso de pantallas en la hora previa al descanso reduce la duración y calidad del sueño infantil.
Dormir bien afecta directamente a procesos fisiológicos, como la consolidación de la memoria, la regulación hormonal, el control de la respuesta inmune e inflamatoria, la regularización vascular, etc.