Es probable que Vladimir Putin no tenga todo el apoyo ruso que pensaba. Los servicios secretos rusos podrían estar planeando una especie de golpe de estado contra el líder de Rusia.
El magnate ruso, Roman Abramovich, ha sido obligado a vender el Chelsea debido a sus grandes lazos con el dirigente ruso, Vladimir Putin y la crisis que Rusia ha desatado en Ucrania.