Marta Senent lidera una app que ayuda a la IA a entender voces atípicas

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La app que ayuda a detectar voces

Lectura fácil

Las tecnologías de reconocimiento de voz forman parte de la vida cotidiana, pero siguen dejando fuera a miles de personas con dificultades en el habla. Para responder a esta realidad nació Adagio, una herramienta desarrollada para interpretar voces atípicas y facilitar su interacción con dispositivos y servicios digitales. El proyecto busca demostrar que la innovación tecnológica solo puede ser verdaderamente útil cuando incorpora la diversidad desde su diseño.

Una herramienta para que la tecnología entienda todas las voces

Los asistentes virtuales, los sistemas automatizados de atención telefónica y las aplicaciones que funcionan mediante comandos de voz se han convertido en elementos habituales del día a día. Sin embargo, para miles de personas esta evolución tecnológica no siempre supone una ventaja. Quienes tienen dificultades en el habla suelen encontrarse con sistemas incapaces de comprenderles, lo que limita su acceso a servicios, herramientas digitales y canales de comunicación cada vez más presentes en la sociedad.

Con el objetivo de reducir esta brecha nació Adagio, una app diseñada para facilitar la comunicación de personas con habla atípica. Su impulsora es Marta Senent, una emprendedora que conoce de primera mano las dificultades que generan estos sistemas cuando no están preparados para reconocer formas diversas de expresión oral.

Una idea surgida de la experiencia personal

El origen del proyecto se encuentra en una situación cotidiana. Senent intentó utilizar herramientas de dictado por voz para agilizar su trabajo, pero los resultados fueron frustrantes. Aunque las personas de su entorno entendían perfectamente lo que decía, los sistemas automáticos cometían errores constantes.

Aquella experiencia le llevó a reflexionar sobre una cuestión fundamental: la tecnología solo reconoce aquello para lo que ha sido entrenada. Si las voces de personas con dificultades del habla apenas están presentes en las bases de datos utilizadas para desarrollar estos sistemas, es lógico que el reconocimiento falle.

A partir de esa idea comenzó un proceso de investigación junto a especialistas universitarios. El objetivo era comprobar si un modelo entrenado específicamente con este tipo de voces podía ofrecer mejores resultados. Las pruebas demostraron que sí, y así empezó a tomar forma la app.

Cómo funciona la app Adagio

La herramienta actúa como un intérprete digital. Escucha la voz del usuario, analiza los patrones de habla y los transforma en texto comprensible. Cuando es necesario, también puede convertir ese contenido en una voz clara para facilitar la comunicación con otras personas o con dispositivos tecnológicos.

Actualmente existe una versión piloto que ha sido entrenada con miles de grabaciones realizadas por la propia impulsora del proyecto. Gracias a ese aprendizaje personalizado, el sistema logra comprender con mucha mayor precisión sus mensajes.

Además, la app tiene capacidad para mejorar progresivamente. Cada corrección realizada por el usuario sirve para perfeccionar el modelo y aumentar su nivel de comprensión con el paso del tiempo.

El reto de incorporar más voces

Uno de los principales desafíos consiste en ampliar la base de datos. No existen dos formas de habla atípica exactamente iguales, por lo que resulta imprescindible contar con la participación de muchas personas.

Para lograrlo, el equipo ha habilitado una plataforma colaborativa donde los voluntarios pueden grabar frases y contribuir al entrenamiento del sistema. La intención es desarrollar una app capaz de adaptarse a perfiles muy diversos y ofrecer posteriormente una experiencia personalizada para cada usuario.

Los responsables del proyecto estiman que esta solución podría beneficiar a millones de hispanohablantes que presentan algún tipo de dificultad en el habla, además de muchas personas mayores que experimentan cambios en su capacidad de comunicación oral.

La iniciativa también plantea una reflexión más amplia sobre el desarrollo tecnológico. Según sus impulsores, la accesibilidad suele incorporarse una vez que los productos ya están creados, cuando debería formar parte del diseño desde el principio.

La app busca precisamente demostrar que la inclusión no es un añadido, sino una necesidad. Si las herramientas digitales se construyen teniendo en cuenta únicamente a una parte de la población, inevitablemente dejarán fuera a muchas personas.

Mirando al futuro

Los creadores de Adagio aspiran a que la aplicación llegue a integrarse en empresas, administraciones y servicios públicos, permitiendo que cualquier persona pueda comunicarse sin barreras tecnológicas. Su objetivo no es solo mejorar la precisión de una herramienta concreta, sino impulsar un cambio de mentalidad.

La evolución de la inteligencia artificial abre oportunidades enormes, pero también obliga a plantear quién participa en su desarrollo. Algunos proyectos como esta app recuerdan que la innovación solo alcanza todo su potencial cuando es capaz de escuchar y comprender la diversidad de voces que existen en la sociedad.

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