Qué son los chips sostenibles y por qué revolucionarán la industria de los semiconductores

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Brazo robótico ensamblando una PCB en una línea de fabricación de precisión en una fábrica de placas base.

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Fabricar chips sostenibles, más económicos y con tiempos de producción sensiblemente más reducidos utilizando materiales ecológicos y abundantes en la naturaleza es el gran objetivo estratégico que abandera la iniciativa científica internacional PRIME. Este proyecto de investigación de vanguardia, liderado por la start-up alemana AMAREA Technology GmbH y enriquecido con el desarrollo tecnológico español a través del Instituto de Ciencia de Materiales de Madrid (ICMM-CSIC) junto al Instituto Jozef Stefan de Eslovenia, ha logrado transformar la celulosa en una cerámica conductora de electricidad capaz de servir como soporte avanzado para la industria de los semiconductores en Europa.

La iniciativa europea se alinea con la meta estratégica de alcanzar una sólida independencia tecnológica y energética respecto a los mercados asiáticos y estadounidenses. El investigador del CSIC en el ICMM y responsable del proyecto en España, Bernd Wicklein, aclara que cuando se habla de materiales cerámicos en este ámbito científico no debemos pensar en los productos convencionales empleados para fabricar objetos domésticos. Aunque comparten cualidades clave como la robustez, la resistencia térmica y la durabilidad, la cerámica estándar carece de la conductividad eléctrica indispensable para los componentes electrónicos.

El propósito central de los científicos consiste en endurecer y estructurar la celulosa —un compuesto de origen biológico sumamente respetuoso con el medio ambiente— para que aporte sus propiedades estructurales a las obleas o soportes de los chips sostenibles. Estos nuevos soportes destacan por ser considerablemente más flexibles, ligeros y económicos que los tradicionales, manteniendo intacta la capacidad de conducción de electricidad y la resistencia requerida para operar en entornos industriales altamente exigentes.

Una alianza entre España, Alemania y Eslovenia con tecnología de impresión 3D

El avance fundamental desarrollado en los laboratorios españoles ha consistido en convertir la matriz de celulosa en un material altamente conductor mediante su transformación en grafito. Wicklein resalta que la celulosa destaca por su carácter hidrofílico, lo que significa que interactúa de manera óptima con el agua y permite una mezcla homogénea con las partículas cerámicas a escala nanométrica, utilizando componentes con un tamaño equivalente a la millonésima parte de un milímetro.

El proceso productivo distribuye sus fases entre los tres países participantes con una rigurosa coordinación científica. En el centro investigador madrileño se lleva a cabo la formulación y mezcla de la nanocelulosa con las partículas cerámicas. Posteriormente, en Alemania, este compuesto se procesa mediante una impresora 3D de alta precisión capaz de depositar distintos materiales en zonas específicas de la pieza, otorgando una total libertad de diseño geométrico.

La fase final de la fabricación del soporte tiene lugar en Eslovenia, donde la pieza se somete a un tratamiento térmico dentro de un horno por radiación ultrarrápida. Este equipo esloveno es capaz de alcanzar 1.250 grados Celsius en solo dos minutos, logrando que la celulosa contenida en la estructura se convierta instantáneamente en grafito conductor. Esta velocidad de cocción no solo representa una innovación técnica histórica, sino que reduce drásticamente el consumo energético y abarata los costes de producción para la futura industria de chips sostenibles.

Avances en la oblea para la producción de chips sostenibles y de alta precisión

Las cerámicas avanzadas resultantes de esta investigación están diseñadas para fabricar las obleas, que actúan como cimientos físicos sobre los que se ensamblan los semiconductores. Wicklein enfatiza que estas piezas representan herramientas de enorme complejidad técnica tanto en su composición química como en su arquitectura geométrica, razón por la cual la tecnología de impresión 3D resulta indispensable para su desarrollo.

Actualmente, la fabricación global de componentes microelectrónicos depende de infraestructuras personalizadas extremadamente costosas que exigen niveles severos de pureza y precisión. Los procesos tradicionales se dividen en múltiples etapas consecutivas que consumen ingentes cantidades de energía y limitan las posibilidades de diseño. La gran innovación del proyecto PRIME radica en permitir la producción en una sola etapa de componentes electrocerámicos que integran regiones aislantes y conductoras dentro de un mismo cuerpo, cumpliendo con los estándares internacionales más estrictos sin requerir ensamblajes metálicos ni recubrimientos adicionales.

Asimismo, por su parte, el uso de estos soportes para chips sostenibles aporta importantes ventajas térmicas y electrostáticas. Al disipar la carga electrostática de manera constante y favorecer tanto el calentamiento controlado como la rápida evacuación del calor sobrante, se evita el sobrecalentamiento del dispositivo durante su funcionamiento intenso. A estas prestaciones técnicas se suma la ausencia total de residuos gracias a la fabricación aditiva, reduciendo drásticamente el impacto ambiental.

Por otra parte, las aplicaciones de este material cerámico no se restringen únicamente a los chips sostenibles. Su extrema resistencia permite emplearlo en condiciones ambientales severas donde los plásticos y metales convencionales fracasan, como en la fabricación de catalizadores para hidrógeno, procesos de ingeniería química o componentes para turbinas de aviación.

La iniciativa ha recibido financiación europea dentro de la prestigiosa convocatoria M-ERA.net. En la actualidad, más de media docena de empresas multinacionales del sector ya ha expresado su compromiso de validar los resultados en entornos industriales reales. Este avance contribuirá decisivamente a fortalecer la competitividad del sector tecnológico europeo, consolidando una cadena de suministro propia para los chips sostenibles del futuro.

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