La Unión Europea alerta de un cambio demográfico profundo marcado por el envejecimiento y la baja natalidad, con impacto en la economía y el Estado del bienestar.
La población de España alcanzó 49,1 millones en 2025, con un aumento impulsado por la inmigración. La población extranjera creció 6,3 %, destacando Colombia, Venezuela y Marruecos.