La Unión Europea ha reducido sus emisiones un 40 % desde 1990 y avanza con fuerza en la transición energética gracias al impulso de las energías renovables, la eficiencia energética y las políticas climáticas.
Un estudio internacional revela que la pérdida de oxígeno en los océanos, causada por el cambio climático, amenaza gravemente a la vida marina y al equilibrio climático.
España se ha convertido en el octavo país de la UE que más ha aumentado la huella de gases de efecto invernadero de los bienes y servicios consumidos durante la última década.
Un informe de InfluenceMap revela que las emisiones globales de CO2 aumentaron en 2023, principalmente por la quema de combustibles fósiles y la producción de cemento.
Air New Zealand abandonó su objetivo de reducir emisiones antes de 2030 debido a retrasos en la entrega de aviones eficientes y altos costos de combustibles limpios.