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París, 11 jun (EFE).- El Gobierno francés prepara una enmienda legislativa dirigida a plataformas como Uber para ofrecer unas condiciones laborales mínimas a los trabajadores y reducir su precariedad, a cambio de garantizar flexibilidad a las empresas con un estatuto a medio camino entre el asalariado y el autónomo.
Se trataría de formalizar la relación laboral con "una carta que podrá ser homologada por el Estado", explicó la ministra de Trabajo, Muriel Pénicaud, en una entrevista publicada hoy por "Le Figaro".
"La idea general es aportar a las personas que trabajan para las plataformas nuevas protecciones y al mismo tiempo garantizar el desarrollo de este nuevo modelo de independientes", apuntó.
En ese marco, que no sería obligatorio para las compañías, se fijaría el carácter no exclusivo de la relación entre la plataforma y el trabajador, así como las modalidades de retribución que asegurarían una remuneración decente.
Una de las grandes innovaciones es que el trabajador acumularía derechos para la formación profesional en iguales condiciones que un asalariado y estaría igualmente cubierto por las medidas de prevención de riesgos profesionales. También se incluirían las reglas para la ruptura de la relación contractual.
Aunque la "carta de responsabilidad social" no sería obligatoria, el hecho de que pueda ser homologada por la Administración debería funcionar como incitación para las empresas, que así ganarían en términos de imagen.
El dispositivo se ha incorporado al proyecto de ley que se debate en el Parlamento sobre la formación profesional y el seguro de paro en forma de enmienda de un diputado de la mayoría gubernamental, Aurélien Taché, que destacó que esta reforma "pone la base de la universalidad de derechos".
"Esta enmienda es un marcador ideológico claro de la visión social" del presidente francés, Emmanuel Macron, señaló en declaraciones a "Les Échos" Taché, que estimó que en ese dispositivo se podrían crear un millón de empleos.
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