La acuicultura gallega atraviesa una grave crisis tras la muerte masiva de mejillones provocada por un desplome histórico de la salinidad en la ría de Arousa, causado por el cambio climático.
La Conselleria de Agricultura del Govern Balear ha iniciado en Sa Granja un programa pionero con el Irfap para adaptar el cultivo del algarrobo al cambio climático.
La Universidad de Bolonia desarrolla un proyecto para frenar la expansión del cangrejo azul mediante la liberación de miles de pulpos en el mar Adriático.
El cambio climático está aumentando la presión sobre el agua en todo el mundo. Las sequías, las inundaciones, la contaminación y el aumento de la demanda afectan a las personas, la agricultura y los ecosistemas.
El cambio climático ha provocado un fuerte aumento de las temperaturas del mar en aguas europeas, especialmente en el Mediterráneo, donde ha añadido unos 2 °C al calentamiento.
Arousa y A Toxa están entre las islas españolas más expuestas a riesgos ambientales de cara a 2050. El cambio climático, la urbanización y las especies invasoras pueden afectar a sus ecosistemas.