El cambio climático está aumentando la presión sobre el agua en todo el mundo. Las sequías, las inundaciones, la contaminación y el aumento de la demanda afectan a las personas, la agricultura y los ecosistemas.
El cambio climático ha provocado un fuerte aumento de las temperaturas del mar en aguas europeas, especialmente en el Mediterráneo, donde ha añadido unos 2 °C al calentamiento.
Arousa y A Toxa están entre las islas españolas más expuestas a riesgos ambientales de cara a 2050. El cambio climático, la urbanización y las especies invasoras pueden afectar a sus ecosistemas.
WWF alertó de que España no podrá hacer frente a los incendios forestales extremos solo con más medios de extinción y reclamó una mayor inversión en prevención, gestión forestal y recuperación de paisajes agroforestales más resistentes al cambio climático.
Las playas españolas pierden arena por la erosión, el cambio climático y la urbanización. Los expertos piden recuperar dunas, retirar infraestructuras y apostar por una restauración costera sostenible.
El cambio climático será la principal amenaza para el 65 % de los ecosistemas insulares del planeta en 2050, según un estudio internacional publicado en PNAS.