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La comunidad educativa de la península ibérica ha vuelto a demostrar que la tecnología y la empatía social forman un binomio imbatible. La Fundación Endesa ha clausurado la undécima edición de su prestigioso certamen escolar, entregando a alumnos de España y Portugal un total de 28 premios a los mejores proyectos tecnológicos. Este innovador concurso, denominado RetoTech, ha logrado congregar a lo largo del curso a más de 11.000 alumnos y profesores. Todos ellos han trabajado intensamente en el diseño de iniciativas centradas en campos tan cruciales como la salud emocional, la sostenibilidad marina, la inclusión social y la prevención de incendios. Los festivales autonómicos celebrados durante las últimas semanas han sido el escaparate perfecto para visibilizar estas soluciones nacidas en las aulas.
Una trayectoria de éxito en favor de las vocaciones STEM
En esta undécima convocatoria han participado activamente 285 centros educativos de Madrid, Aragón, Andalucía, Extremadura, Cataluña, Baleares, Canarias y Lisboa. Desde su lanzamiento en 2016, este programa de la Fundación Endesa ha involucrado a más de 70.000 estudiantes y a 1.763 colegios, consolidándose como un referente absoluto en el fomento de las vocaciones STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas).
El responsable de Educación de la Fundación Endesa, Antonio Mera, destacó el impacto de este ecosistema formativo: "Nos han acompañado más de 1.700 colegios y más de 5.000 profesores. Eso demuestra que las aulas están realmente comprometidas con el uso de la tecnología, con la transición energética y con que los alumnos sean los protagonistas de todo este proceso".
Los grandes ganadores ibéricos de la undécima edición de RetoTech
El certamen ha distribuido sus galardones reconociendo el esfuerzo y la originalidad en las aulas. De los 28 premios otorgados, cuatro corresponden de forma directa a los ‘Premios Fundación Endesa’; tres de carácter nacional y uno destinado a Portugal. Estos proyectos fueron elegidos por un jurado especializado de la compañía y están dotados con licencias de acceso a los itinerarios de aprendizaje de Bitbloq. La competición interna en RetoTech ha dejado ejemplos brillantes de lo que la robótica y la programación pueden lograr cuando se aplican con un claro propósito humano.
Entre los galardonados nacionales destaca el IES Pedro Antonio de Alarcón de Granada por ‘Milumi ¡Se erizan las emociones!’, un erizo robótico para la autorregulación emocional en momentos de estrés. El Liceo Francés Internacional de Gran Canaria obtuvo su distinción por ‘El océano como sumidero de carbono’, una propuesta orientada a mitigar las emisiones de CO₂ y la contaminación marina. El palmarés nacional lo completó el colegio Sant Josep Obrer I de Palma de Mallorca con ‘Tecnología con corazón’, que transforma el jardín escolar tradicional en un espacio sensorial e inclusivo para alumnos con necesidades especiales. En Portugal, el Agrupamento de Escolas Quinta de Marrocos de Lisboa ganó por ‘Robôs contra o fogo’, un prototipo que detecta y apagar llamas.
El indiscutible despliegue de talento en la Comunidad de Madrid
La autonomía madrileña ha tenido un protagonismo muy especial dentro del certamen RetoTech. En la categoría de Educación Primaria, el primer premio recayó en el Colegio Casvi de Boadilla del Monte. Sus estudiantes diseñaron soluciones frente a catástrofes naturales, tales como inundaciones o erupciones volcánicas. El proyecto incluye unas vanguardistas barreras de titanio capaces de detectar el avance de la lava y activarse de forma autónoma para desviarla con seguridad hacia el mar.
En la modalidad de Secundaria, ganó el Colegio Casvi Castillo de Villaviciosa de Odón por un mezclador de pintura para personas con daltonismo. La máquina conecta botes mediante bombas y tuberías y, mediante una aplicación móvil, realiza la mezcla exacta de tonos en el vaso. La mención especial fue para el CEIP San Isidro de Aranjuez por ‘Vehículos inteligentes’, una propuesta de movilidad sostenible con un coche ecológico que cuida jardines y un helicóptero que recoge basura marina.
Un ecosistema de aprendizaje continuo para los desafíos del mañana
La mecánica de RetoTech no se limita a la presentación de un prototipo final; el proyecto se extiende a lo largo de todo el curso a través de fases que aseguran un verdadero impacto didáctico. La iniciativa arranca con una completa formación para los docentes, seguida de la entrega en los centros de kits tecnológicos avanzados para el trabajo práctico en el aula. Posteriormente, los estudiantes diseñan sus propios proyectos antes de presentarlos con entusiasmo en los festivales autonómicos.
Además de los premios principales, se concedieron 16 ‘Premios Profesor’ otorgados por los docentes asistentes, y 8 ‘Premios Mención Especial’ con accesos a los libros digitales SmaBooqs. Antonio Mera puntualizó la importancia de este enfoque: "Este año hemos desarrollado menciones especiales en cada territorio para premiar aquellas iniciativas comprometidas con una transición energética justa y sostenible". Los festivales también albergaron ideas como hospitales con drones repartidores, colmenas inteligentes para abejas y brazos robóticos para quirófanos. Todo este esfuerzo confirma que la metodología de RetoTech dota a las nuevas generaciones de herramientas críticas.
En definitiva, la undécima edición del concurso RetoTech ha certificado que las aulas ibéricas están preparadas para liderar la transformación digital desde una perspectiva ética y social. Al dotar a los estudiantes del rol de creadores y solucionadores, se estimula el pensamiento lógico y la conciencia cívica. Gracias al impulso de estas plataformas, el futuro de la robótica se encuentra en manos de jóvenes capaces de diseñar un mundo mucho más habitable, inclusivo y eficiente.
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