La guerra en Oriente Medio está provocando una subida de los precios de los alimentos, la energía y el transporte en muchos países. Esta situación afecta especialmente a las familias con menos recursos.
El Gobierno alerta del riesgo de ciberataques por la tensión internacional y ordena reforzar la seguridad en infraestructuras críticas, especialmente en el sistema financiero y energético.