Aunque esta violencia no se limita a los establecimientos escolares, el sistema educativo tiene una importante función que desempeñar a la hora de enseñar a los alumnos a navegar con seguridad en la esfera digital.
El suicidio de Sandra Peña, una joven sevillana de 14 años víctima de acoso escolar en el colegio concertado Irlandesas de Loreto, ha causado una gran conmoción entre la juventud.