Cada 15 de octubre se celebra el Día Mundial del Lavado de Manos, una efeméride que toma especial importancia debido al contexto de pandemia en la que nos encontramos.
El reportaje de El País narra la situación de las comunidades altoandinas de Huancavelica, donde el cambio climático y el trasvase de agua hacia la costa de Ica agravan una crisis histórica.
Aunque en el pasado hubo desconfianza hacia el agua del grifo, las inversiones en infraestructuras hidráulicas han mejorado significativamente su calidad, convirtiéndola en una alternativa segura, económica y sostenible.
La Organización Mundial de la Salud recomienda un uso máximo de 50 litros de agua por persona al día, pero el consumo global supera con creces esa cifra, especialmente por parte de la agricultura y la industria
España enfrenta escasez hídrica y recurre a agua regenerada y desalada para garantizar el suministro. La ciudadanía muestra alta aceptación para usos indirectos como riego y descarga de cisternas.
Un estudio realizado por científicos chinos demostró que hervir el agua del grifo y luego filtrarla puede eliminar una gran cantidad de microplásticos, especialmente si el agua es rica en minerales.