Aprender a tocar un instrumento o escuchar música después de los 60 beneficia al cerebro. Mejora la memoria, la concentración y reduce el riesgo de deterioro cognitivo y demencia.
El cerebro humano cambia a lo largo de la vida y pasa por cinco etapas principales: infancia y niñez, adolescencia, adultez, envejecimiento temprano y envejecimiento tardío.
Un estudio del Instituto Karolinska en Suecia identificó el circuito cerebral responsable del TOC, un trastorno que provoca comportamientos repetitivos.
Hacer ejercicio no solo fortalece el cuerpo, sino que también protege el cerebro. Los beneficios del ejercicio incluyen mejorar la memoria, mantener las conexiones neuronales y conservar la mente ágil.