Más allá de la mejora física, hacer deporte en compañía actúa como un potente catalizador social, reduciendo los índices de aislamiento y depresión en una sociedad cada vez más digitalizada pero desconectada.
El tenis de mesa paralímpico es un deporte adaptado incluido en los Juegos Paralímpicos. Permite competir a personas con discapacidad física o intelectual, ya sea de pie o en silla de ruedas.
Daniel Caverzaschi reflexiona sobre cómo la discapacidad, lejos de ser un freno absoluto, se convierte en una escuela de resiliencia que permite alcanzar metas con una profundidad y una fortaleza mental inigualables.
La Universidad Católica de Valencia ha desarrollado un modelo internacional de senderismo inclusivo para personas con discapacidad, promoviendo acceso seguro y participación real en actividades naturales.