Lectura fácil
La organización confederada Plena inclusión España comunicó formalmente este jueves que ha impartido un curso especializado al personal técnico del Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública sobre el uso de la inteligencia artificial (IA) aplicada a la edición de textos en lectura fácil. Esta metodología de accesibilidad permite hacer la información administrativa mucho más comprensible para las personas con dificultades de comprensión cognitiva y, en general, para toda la ciudadanía que se relaciona con las instituciones públicas. La formación, titulada de manera oficial ‘Uso de la IA para la edición de textos en Lectura Fácil’, se desarrolló íntegramente en un cómodo formato online con la participación de veinte profesionales de la Administración Pública.
El grupo de alumnos asistentes procedía de perfiles técnicos muy diversos vinculados de forma directa al ministerio, entre ellos personal auxiliar administrativo, profesionales de cuerpos especiales de informática y personas responsables de intranets y páginas web, ámbitos institucionales en los que la accesibilidad resulta especialmente relevante hoy en día. El director general de la federación Plena inclusión España, Enrique Galván, subrayó que la IA puede convertirse desde el primer momento en una herramienta informática sumamente útil para avanzar en accesibilidad cognitiva, aunque advirtió firmemente de que no puede sustituir el papel de las personas validadoras de textos adaptados a la lectura fácil.
Esta compleja tarea de revisión adaptativa solo pueden desempeñarla con total garantía aquellas personas con dificultades de comprensión, entre ellas personas con discapacidad intelectual y del desarrollo, que desde hace muchos años se forman de manera continua y trabajan activamente como validadoras cualificadas de todo tipo de textos informativos.
Los límites de la inteligencia artificial en la edición de lectura fácil
“La IA es una gran aliada para mejorar la accesibilidad, pero no hace milagros por sí sola: no genera materiales en lectura fácil de forma automática”, explicó con detalle Enrique Galván, quien remarcó con gran insistencia que el proceso técnico requiere siempre la participación de personas con dificultades de comprensión para comprobar con total seguridad que los textos resultantes son realmente comprensibles para el público objetivo. Además, defendió que la figura profesional del validador o la validadora se ha convertido en una nueva vía de inclusión laboral, al conseguir generar nuevos nichos de empleabilidad de calidad para las personas con discapacidad intelectual y del desarrollo.
Esta valiosa acción formativa contó con la participación de profesionales con y sin discapacidad de Plena inclusión España y de su experimentada Red de Accesibilidad Cognitiva estatal. El curso incluyó un primer bloque dedicado a los fundamentos de esta metodología y de la IA, en el que se abordaron detalladamente los riesgos, limitaciones y sesgos de estas herramientas, así como las bases de esta metodología de accesibilidad cognitiva.
El valor insustituible de la validación y la supervisión humana
Posteriormente, un segundo bloque formativo impartido por docentes de Plena inclusión Extremadura introdujo al alumnado en la aplicación práctica de la IA para la adaptación y edición de textos. Desde el equipo docente explicaron que las herramientas de IA pueden facilitar el trabajo técnico y ahorrar una gran cantidad de tiempo en la gestión diaria, pero insistieron en que siempre debe existir supervisión profesional y validación humana.
“Siempre es necesaria la intervención humana de profesionales con y sin discapacidad intelectual, para revisar, validar y garantizar que los contenidos respetan el contenido de los textos originales, lo amplían de manera clara cuando es preciso y oportuno, cumplen con las pautas y recomendaciones de lectura fácil y son realmente comprensibles”, señalaron. En el bloque final, la formación abordó criterios de validación, la evaluación técnica de la comprensibilidad de los textos y diversos ejercicios prácticos aplicados directamente al entorno de la función pública.
Para Plena inclusión España, iniciativas como esta muestran la necesidad de que las administraciones públicas incorporen la accesibilidad cognitiva y la lectura fácil en sus procesos de comunicación, aprovechando al máximo todas las oportunidades de la inteligencia artificial moderna sin renunciar en ningún momento a la participación de las personas que mejor pueden garantizar que la información se entiende: las propias personas construidas como ciudadanas que conviven con una discapacidad intelectual y del desarrollo y otros colectivos con dificultades de comprensión.
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