La supervivencia de muchas especies depende directamente de la conservación de sus hábitats naturales. Bosques, ríos, humedales y otros ecosistemas les proporcionan alimento, refugio y espacios para reproducirse.
El aguilucho cenizo sufre un preocupante descenso de su éxito reproductor en España. Un estudio de más de 20.000 nidos señala el aumento de los fracasos de cría, relacionado con la intensificación agrícola, y alerta de una posible caída del 59 % de la población.
La prescripción social basada en la naturaleza puede reducir la soledad y mejorar el bienestar emocional. Un estudio realizado en Barcelona con 320 personas demuestra que las actividades en espacios verdes ayudan a crear vínculos sociales.
Un estudio internacional con más de 50.000 participantes de 58 países concluye que el contacto con la naturaleza se asocia con una imagen corporal más positiva y una mayor satisfacción vital.
Con el calor aparecen más escorpiones en España. Existen varias especies repartidas por la Península, Baleares y Canarias. Suelen vivir en zonas secas, aunque algunas prefieren lugares húmedos.