La Liga de Accesibilidad llevará la accesibilidad universal a más de 5.000 estudiantes en España

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La Liga de Accesibilidad impulsará durante el curso 2026-2027 una nueva edición de su proyecto educativo y social con el claro objetivo de “llegar a entre 30 y 40 municipios españoles y formar a más de 5.000 estudiantes” de secundaria en inclusión, detección de barreras urbanas y accesibilidad universal. La presentación de esta segunda edición tuvo lugar el pasado jueves en el Hub de XTalento Digital de Fundación ONCE y reunió a representantes de Fundación ONCE, Fundación “la Caixa”, el Comité de Representantes de Personas con Discapacidad (Cermi), la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) y Fundación Step by Step, entidades de acción social que respaldan el proyecto en esta nueva fase de expansión estatal.

Un salto cualitativo a nivel nacional tras el gran éxito cosechado en Girona

El responsable de la iniciativa, Pep Esteba, explicó en declaraciones a Servimedia que el principal reto de esta segunda edición es “escalar el proyecto a más provincias” tras una primera experiencia desarrollada exclusivamente en Girona. La iniciativa está dirigida principalmente a alumnado de entre 13 y 16 años y combina formación teórica sobre discapacidad con actividades prácticas de análisis urbano en sus propios municipios. Esteba destacó que el proyecto pretende “cambiar la percepción de la accesibilidad universal entre las nuevas generaciones” y hacer visible que no afecta únicamente a las personas con discapacidad. “La accesibilidad afecta a un 40 o 45 % de la población”, afirmó, defendiendo la necesidad de construir ciudades más inclusivas con impacto real en la movilidad, el turismo, el comercio o los servicios públicos.

El valor social de la accesibilidad universal

La metodología de la Liga de Accesibilidad® se estructura en tres fases diferenciadas: “Aprendo”, centrada en la formación sobre diversidad y accesibilidad universal; “Hago”, basada en el análisis del entorno urbano; y “Consigo”, orientada a transformar los datos en propuestas útiles para los municipios. El alumnado accede a una plataforma digital con contenidos formativos y realiza trabajo de campo mediante una aplicación móvil con la que identifica barreras arquitectónicas y problemas de habitabilidad en calles, edificios y espacios públicos, promoviendo soluciones reales.

Actuación prioritaria en zonas rurales y municipios pequeños

Entre los elementos urbanos habitualmente analizados figuran aceras estrechas, pasos de peatones adaptados, plazas para personas con movilidad reducida, semáforos acústicos o accesibilidad universal en establecimientos comerciales. Según explicó Esteba, un objetivo prioritario será actuar en municipios medianos y pequeños, especialmente en zonas rurales. “Vamos a trabajar en poblaciones que no sean capitales de provincia”, indicó. La primera edición en Girona contó con ocho municipios, 13 institutos y más de 600 estudiantes, donde se impartieron 30.000 horas de formación, se mapearon 2.300 establecimientos y se detectaron alrededor de 1.000 incidencias relacionadas con la falta de inclusión en la vía pública, constatando un cambio en la percepción social del alumnado.

Compromiso de las instituciones para generar conciencia social

Esteba relató que muchos estudiantes comprendieron que las barreras afectan también a mayores o familias con carritos. El director general de Fundación ONCE, José Luis Martínez Donoso, defendió la importancia de sensibilizar a las nuevas generaciones para crear “prescriptores” comprometidos con la inclusión, subrayando que la accesibilidad universal debe entenderse como la construcción de entornos amigables. Marc Simón, de Fundación “la Caixa”, reivindicó el proyecto como un derecho, mientras que Luis Martínez-Sicluna, de la FEMP, insistió en la necesidad de trasladar estos avances al ámbito rural. Esta edición prevé formar a unos 5.500 estudiantes de secundaria y ampliar el programa al sector universitario mediante una prueba piloto en seis universidades con 300 alumnos. El despliegue principal del programa se desarrollará entre septiembre y diciembre de 2026, mientras que la fase final se completará durante el primer trimestre de 2027. Los organizadores recordaron que la accesibilidad universal no es una concesión, sino un derecho clave para construir ciudades sostenibles preparadas para toda la ciudadanía.

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