Durante el embarazo el cuerpo de la mujer cambia para preparar la llegada del bebé. Entre los cambios más comunes está el oscurecimiento de la línea alba y de los pezones, sobre todo en las últimas semanas.
Las arrugas son un signo natural del envejecimiento de la piel y aparecen de forma progresiva, no repentina. Suelen comenzar entre los 25 y los 30 años como líneas finas en zonas de expresión facial.