En España, el acceso a la vivienda es un problema creciente. El 36 % de la población lo considera el mayor desafío del país, muy por encima de la media europea.
Las grandes ciudades concentran problemas de vivienda: retrasos en pagos, inseguridad, casas más viejas y falta de luz natural, así como mayor movilidad residencial.
Las familias españolas necesitan 7,7 años de salario y más del 34 % de sus ingresos el primer año para comprar una vivienda, el nivel más alto en 14 años.
Pisos.com prevé que los precios de la vivienda en España crecerán un 7,8 % en 2026, menos que el 13,7 % previsto para 2025. La subida será más moderada en las grandes ciudades, donde las casas ya están caras.