Los expertos explican cómo establecer límites en la infancia sin generar culpa en los padres

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Cómo poner límites en la infancia

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La educación de los hijos se ha convertido en uno de los grandes desafíos de las familias actuales. En una entrevista concedida al medio El Correo, la pedagoga y orientadora Pilar Guembe y el doctor en Filosofía y escritor Carlos Goñi analizan, tras más de 40 años dedicados a la enseñanza, cómo poner límites en la crianza sin caer en la culpa ni en la sobreexigencia.

La infancia como base del desarrollo educativo según expertos

La educación de los hijos continúa ocupando un lugar central en el debate social actual. En una entrevista publicada por el medio El Correo, la pedagoga y orientadora Pilar Guembe junto al doctor en Filosofía y escritor Carlos Goñi analizan los retos de la crianza contemporánea tras más de cuarenta años dedicados a la enseñanza.

Ambos autores destacan la importancia de la infancia como etapa decisiva en la construcción emocional y educativa de las personas.

En su libro Lo que se da no se quita, plantean que lo aprendido durante la infancia no desaparece con el tiempo, sino que se convierte en una base estable que acompaña el desarrollo posterior.

Hábitos, valores y construcción de límites

Los autores utilizan la metáfora del tentetieso para explicar el proceso educativo, señalando que los hábitos, valores y normas adquiridos en la infancia forman una estructura interna que sostiene a la persona a lo largo de la vida. Esa base construida permite afrontar dificultades con mayor estabilidad emocional.

En este sentido, subrayan que los límites no deben entenderse como imposiciones rígidas, sino como herramientas necesarias durante la etapa infantil que aportan seguridad y orientación. La ausencia de referencias claras en esta etapa puede generar inseguridad y dificultades en el desarrollo posterior.

Exceso de información y criterio en la crianza

Otro de los aspectos destacados en la entrevista es el exceso de información al que se enfrentan las familias en relación con la educación de los hijos.

Esta sobrecarga puede generar confusión, dudas y sensación de culpa en la crianza. Los expertos insisten en la necesidad de desarrollar criterio propio y seleccionar con cuidado las fuentes de información, evitando la presión por alcanzar modelos ideales de crianza.

En este contexto, la infancia se ve afectada por expectativas externas que no siempre se ajustan a la realidad de cada hogar. Por ello, recomiendan centrarse en lo esencial y evitar la saturación informativa.

Frustración, autoridad y equilibrio educativo

Guembe y Goñi también reflexionan sobre la importancia de aprender a gestionar la frustración desde la infancia, señalando que la sobreprotección puede dificultar el desarrollo emocional.

Aceptar el “no” en la etapa de crecimiento contribuye a formar personalidades más sólidas y resilientes. Asimismo, destacan el papel de la autoridad en el hogar, que debe construirse en la infancia a través del respeto y la coherencia.

Asimismo, consideran que educar no consiste en evitar conflictos, sino en acompañarlos como parte del crecimiento. La ausencia de límites claros puede debilitar la capacidad de los menores para enfrentarse a la vida adulta, por lo que insisten en la necesidad de equilibrio entre afecto, normas y responsabilidad.

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