El Día Internacional contra el Dengue tiene el objetivo de concienciar a la sociedad de la peligrosidad de la picadura del mosquito causante de la enfermedad.
Los expertos explican que los mosquitos no se sienten atraídos por una supuesta "sangre dulce". En realidad, detectan señales como el dióxido de carbono que exhalamos, el calor corporal y determinadas sustancias presentes en la piel.
Un estudio científico ha demostrado que las cañas invasoras (Arundo donax) alteran las condiciones del agua en ríos y humedales, favoreciendo el desarrollo de larvas de mosquito.
El IscIII ha inaugurado un insectario de alta bioseguridad para estudiar la transmisión de virus emergentes como dengue, Zika o chikungunya a través de mosquitos.