Los ultrasonidos focalizados consiguen mejorar un 53 % la función motora en personas con Parkinson

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Nueva investigación para el Parkinson

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Un estudio publicado en The Lancet Neurology respalda el uso de ultrasonidos focalizados como una alternativa terapéutica para pacientes con Parkinson que presentan complicaciones motoras difíciles de controlar con medicación. La técnica, guiada por resonancia magnética y sin necesidad de abrir el cráneo, logró mejorar un 53 % la función motora de las extremidades tratadas y mantuvo sus beneficios durante un año de seguimiento.

Una nueva opción para las complicaciones motoras

Un equipo de investigadores del Centro Integral de Neurociencias Abarca Campal HM CINAC ha participado en un estudio que respalda el uso de ultrasonidos focalizados como posible tratamiento para algunas de las complicaciones motoras que aparecen en personas con enfermedad de Parkinson. El trabajo, publicado en The Lancet Neurology, analiza una técnica denominada tractotomía palidotalámica unilateral, realizada mediante ultrasonidos focalizados y guiada por resonancia magnética.

Esta investigación ofrece nuevos datos sobre una alternativa terapéutica dirigida a pacientes que, después de años de evolución, presentan fluctuaciones motoras y movimientos involuntarios que ya no pueden controlarse adecuadamente con la medicación habitual de cara al Parkinson.

Estos problemas son frecuentes en fases avanzadas de Parkinson y pueden afectar de forma importante a la autonomía y la calidad de vida.

Una intervención sin abrir el cráneo

La principal característica de esta tecnología es que permite intervenir sobre una zona muy concreta del cerebro sin recurrir a una operación convencional. Los ultrasonidos se concentran sobre la región seleccionada y generan una lesión controlada en el punto definido previamente por los especialistas.

Todo el procedimiento se realiza con la ayuda de imágenes obtenidas mediante resonancia magnética. Además, la temperatura de la zona tratada puede controlarse durante la intervención, lo que permite actuar con precisión sobre los circuitos cerebrales relacionados con los síntomas motores.

De esta forma, se evita tanto la apertura del cráneo como la colocación de dispositivos en el interior del cerebro, dos elementos habituales en otras opciones de tratamiento. Para José A. Obeso, director de HM CINAC y uno de los autores del trabajo, disponer de una técnica capaz de modificar estos circuitos sin cirugía representa un avance dentro del abordaje personalizado del Parkinson.

Una mejora del 53 % en la función motora

El estudio contó con 54 participantes que presentaban complicaciones motoras difíciles de controlar mediante los tratamientos farmacológicos disponibles. Todos fueron sometidos inicialmente a un procedimiento unilateral con ultrasonidos focalizados guiados por resonancia magnética.

Los resultados fueron especialmente positivos en la extremidad tratada. Los investigadores observaron una mejora del 53 % en su función motora, además de una reducción de las discinesias y de los conocidos periodos off. Estos últimos son momentos en los que el efecto de la medicación disminuye y vuelven a aparecer los síntomas propios del trastorno.

La mejoría se hizo evidente durante el primer mes y se mantuvo a lo largo de los 12 meses de seguimiento. La mayoría de los participantes también mostró un alto grado de satisfacción con el procedimiento. Durante el seguimiento, únicamente uno de los pacientes presentó un efecto adverso moderado que persistió en el tiempo.

La importancia de seleccionar bien a los pacientes con Parkinson

Los investigadores también analizaron qué ocurría cuando se planteaba tratar el hemisferio cerebral contrario. Aunque esta segunda intervención podía proporcionar una mejora adicional, los beneficios fueron más reducidos y aumentó el riesgo de efectos secundarios persistentes.

Los problemas observados estuvieron relacionados principalmente con el habla, la marcha y el equilibrio. Por este motivo, Michele Matarazzo, neurólogo e investigador de HM CINAC, señala que el tratamiento unilateral presenta un balance favorable entre beneficios y riesgos en pacientes cuidadosamente seleccionados.

En cambio, realizar una segunda intervención requiere una valoración individualizada. Las características clínicas, la respuesta a la levodopa y la distribución de los síntomas deben tenerse en cuenta antes de tomar una decisión de cara al Parkinson.

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